Suena el despertador. Son las 8 de la mañana. Apagas el despertador y te levantas con dificultad. Te miras en el espejo y descubres tu rostro triste y apagado. El motivo es bien conocido por ti. No te apetece ir al trabajo. Hace meses que la rutina laboral te ha apagado la motivación y la ilusión por aprender y relacionarte con tus compañeros de trabajo.

Te sientes como un zombi corporativo que persigue un propósito ajeno, que nada tiene que ver con tus sueños y anhelos. Esta historia no es de ficción. Es la pura realidad. Imaginemos que, tras mucho esfuerzo y empeño, has encontrado la tan deseada salida profesional para ti.

Celébralo, prepárate para despedirte de tu trabajo y pregúntate cómo despedirte de tu trabajo. Nos han enseñado a entrar, a incorporarnos en las organizaciones, y no tanto a salir. Tan importante es entrar bien como salir bien, dejando un recuerdo que potencie nuestra reputación profesional y refuerce nuestra empleabilidad. Dejar huella profesional puede motivar que nos recomienden o bien nos tomen en cuenta para futuros proyectos profesionales.

Toma nota de las 6 claves para saber cómo despedirte de tu trabajo:

1. Toma el rumbo

Ha llegado el momento de pensar en ti, de cerrar una etapa y abrir una nueva. Lleva tiempo conseguirlo. Es el primer paso para poder despedirte de tu empresa. Pregúntate qué sueños te ilusionan de tu nuevo reto, qué valores quieres honrar y qué quieres y no quieres en la nueva etapa profesional que arrancas.

Me encantan las preguntas que propone la coach @ClaudiaChianese. Se trata de 3 preguntas clave. ¿Qué quieres continuar haciendo? ¿Qué quieres dejar de hacer? ¿Qué vas a empezar a hacer? Toma papel y boli y escribe tu lista por cada pregunta. Te ayudará a tomar el rumbo de tu carrera profesional. Por cierto, te recomiendo que compartas tu lista con alguien de confianza. Será una muestra clara de tu compromiso.

2. Cáete bien para caer bien

Sea cuál sea la circunstancia de salida de la organización, escucha tus emociones para tomar conciencia de cuáles son y así poder controlarlas. La frustración, la rabia y el miedo son, en algunos casos, emociones frecuentes en situación de salida. Pon el foco en cuidar las formas y gobernar tus emociones para lograr una salida dulce, que deje buen sabor de boca en tus colaboradores, tu jefe y compañeros, y que sea fiel reflejo de tu profesionalidad durante tu estancia en la empresa.

Lo importante es que hablen bien de ti y, por lo tanto, puedan referenciarte o pensar en ti para futuras oportunidades laborales.

3. Pide feedback para mejorar

Atrévete y pide feedback a personas de la organización de la que sales. Te recomiendo que mantengas conversaciones con perfiles bien distintos de la empresa, desde colaboradores, proveedores, compañeros, tu jefe y otros directores.

Crea conexión e interésate por sus intereses y motivaciones. Es una oportunidad para conocerles mejor, afianzar la relación y sobre todo saber qué piensan de ti. Es un regalo escuchar feedback de tus excompañeros de trabajo.

4. Pide perdón

El mundo es bien pequeño. Una buena salida también incluye pedir perdón, si aún no lo has hecho, a determinadas personas. No importa cuál sea la reacción de ellos, lo importante es que pidas perdón desde el corazón y sinceres tus opiniones y emociones con la idea de reconstruir la relación, si es posible, o simplemente para honrar tus valores personales, independientemente de la respuesta que recibas.

5. Pide ayuda

Ya tienes un pie fuera de la organización y seguro que necesitas ayuda para arrancar tu nueva etapa. Pide ayuda. Ayudar es un regalo. A todos nos gusta ayudar y nos encanta que nos pidan ayuda. Nos sentimos útiles y reconocidos sirviendo a los demás.

Pide, por ejemplo, que te escriban una carta de recomendación, que te faciliten los contactos de empresas que son de tu interés o que sean tu mentor para guiarte. Pide y pide por esa boquita.

6. Celébrate

Hoy es tu último día en tu trabajo. Te has despedido. Celebra tu coraje, tu apuesta, tu energía por creer en ti y por conseguir despedirte de tu empresa. Auto-celébrate agradeciendo tu paciencia, tu empeño y tu pasión.

Despedirse es darse permiso para reconectar de nuevo con tu don, tu talento y tu sueño, y ponerlo al servicio de tus nuevos retos y oportunidades laborales. Al igual que tú disfrutas con tu don, tus nuevos compañeros de trabajo también disfrutarán de tu talento.

Silvia Bueso es Captadora de Fondos, Comunicadora, Coach y experta en el “arte de pedir”. Ha consolidado su pasión por saber pedir actuando como captadora de fondos en Fundación ESADE y ahora en EADA.

InfoJobs no valida los comentarios que publican los usuarios en esta sección. Confiamos en el sentido común de cada uno. Si detectas algún mensaje que no cumpla con nuestras normas de uso avísanos.