Hace unos días le pregunté a un amigo si debía incluir mi discapacidad en el curriculum. Su respuesta fue inmediata.
– No debes incluirlo porque no te han visto, no saben cómo estás y se imaginarán que no podrás trabajar como ellos quieren.
Yo le respondí que si no lo hacía la empresa no podría valorar los grandes descuentos fiscales que yo les proporcionaría como trabajador discapacitado.
Él se quedó pensativo y sentenció:
– Tu verás, haz lo que creas conveniente.
Realmente, este es el gran dilema que tenemos los discapacitados a la hora de optar a un empleo: no sabemos si comunicar nuestra minusvalía ó no.
Según algunos estudios realizados, parece ser que los empresarios tienen frenos para contratar a discapacitados; por tanto, si lo saben antes de valorarnos y ver nuestro físico, seguramente nos descarten sin comprobar conocimientos y experiencia profesional.

No obstante, si no lo decimos, estamos privando a estos empresarios de valorar los importantes descuentos y beneficios fiscales que tendrá su empresa si contrata a un discapacitado.

En cualquier caso, yo recomiendo siempre la honestidad, la verdad: soy partidario de incluir nuestra discapacidad en el currículum, aunque está claro que hay que explicarla muy bien, detallando escrupulosamente nuestros límites y estado.
La información es el mejor aliado para que desaparezcan los miedos o dudas.

InfoJobs no valida los comentarios que publican los usuarios en esta sección. Confiamos en el sentido común de cada uno. Si detectas algún mensaje que no cumpla con nuestras normas de uso avísanos.

Deja un comentario