La entrevista definitiva: cómo ganarse al futuro empleador

El candidato que de forma más hábil logra tocar por algún lado la fibra del reclutador tiene mayores posibilidades de éxito, aunque ello no sea garantía de llegar a ser el elegido

9 Mayo, 2016
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Sílvia Forés

Directora de Recursos Humanos en Baker & McKenzie Barcelona
Querido candidato: 
 
Mi más sincera enhorabuena por haber llegado hasta la fase final del proceso de selección. Haber superado con éxito el proceso con la empresa consultora es todo un logro y tiene mucho mérito. Sin embargo, ahora toca emplearse a fondo para ser el elegido entre esos tres candidatos finalistas. Hay otros dos que, al igual que tú, seguramente lo darán todo y pondrán toda la carne en el asador para ser el elegido, pues recuerda que solo puede quedar uno. 
 
Creo que no tendré suficiente con un solo capítulo, pues preparar la entrevista con quien podría ser tu futuro jefe no es fácil, es todo un reto, pero me pides consejo e intentaré ayudarte a ganarte a esa persona.
 
Primero de todo, averigua con quién te vas a entrevistar. Si no es del equipo de recursos humanos, es muy probable que no sea un experto en realizar entrevistas y si ya has superado el proceso con la consultora, parte de la base teórica de que ya eres un candidato aparentemente adecuado para el puesto. Sin olvidar que debes seguir demostrándoselo a lo largo de la entrevista. Permíteme que te dé 3 consejos esenciales para tocar su corazoncito:
 
1. Busca la atracción. Todos tenemos un punto de narcisismo. Hasta a los más humildes les gusta que les digan cosas bonitas. Me explico: a un empresario o director que ha sudado para llegar donde está, es muy probable que sienta su empresa o su área como su más preciado tesoro. Demuéstrale que te has informado sobre la historia de la compañía, que sigues noticias en prensa, que conoces a sus competidores. Es como si le hablaras de su hijo, si me permites el paralelismo. No se trata de dorarle la píldora, sino de sutilmente hacerle ver que eres un candidato con verdadero interés por su compañía. 
 
Mi consejo aquí es ser prudente, no soltarle de buenas a primeras todo lo que te has leído, pero sí, en un momento de la conversación, enlazar cosas hábilmente y lograr - te lo digo sin tapujos - que por tu actitud le gustes más que otros. Si no logras sacar el tema durante la entrevista, el momento de las preguntas, en que te tocará dirigir la conversación, es tu oportunidad de oro para lograrlo y demostrarle cuánto te interesa el puesto.
 
2. Busca la similitud. Dicen que una forma de hacer amigos es hablar más de ellos que de ti mismo. En la entrevista con tu posible futuro jefe no se trata de hacer amigos, pero sí que te recomiendo que busques, en la medida de lo posible, un punto de conexión y permitas que el seleccionador hable de sí mismo. Para ello tendrás que haber hecho los deberes, buscar su perfil e indagar qué conexiones puede tener contigo. Piensa que Internet en estos momentos te facilita este trabajo infinitamente. Descubrir que habéis estudiado en la misma escuela o universidad, que compartís alguna afición o, incluso mejor, que tenéis un conocido en común, por ejemplo, es decir, sacar algún factor que os una, despertará posiblemente en tu entrevistador por lo menos un sentimiento de cercanía y mayor conexión. 
 
Te parecerá una tontería, pero he acompañado a clientes en multitud de entrevistas con candidatos y lo he podido comprobar en numerosas ocasiones. El candidato que de forma más hábil logra tocar por algún lado la fibra del futuro empleador tiene mayores posibilidades de éxito, aunque ello no sea garantía de llegar a ser el elegido.
3. Busca repetir su estilo. Imagina que te encuentras ante una persona, tu entrevistador, que habla de forma muy pausada y demuestra ser muy reflexivo. En cambio, tú te lanzas a hablar rápidamente y de forma precipitada, incluso le llegas a cortar, sin darte cuenta. ¿Cuánto tiempo crees que tardará mentalmente en tener reticencias sobre tu candidatura? O bien al contrario: te muestras inmensamente tranquilo ante una persona impaciente y con poco tiempo, que lo demuestra claramente por su modo de hablar y sus gestos. Soy consciente de que es muy difícil adaptarte al otro, a su estilo, pero mi consejo es que estés atento a su lenguaje, a sus gestos e intentes mimetizar sus ritmos. 
 
En definitiva, todo gira entorno a lo mismo: nos gustará trabajar con personas con las que nos sintamos a gusto y, de algún modo, en la entrevista y de forma muy inconsciente, el empleador se sentirá posiblemente más atraído por aquel candidato que le transmita mayor cercanía y, sin duda, a la vez el mayor grado de interés.
 
Sílvia Forés es Directora de Recursos Humanos de Baker & McKenzie Barcelona y experta en selección de personal. Autora del libro de Plataforma Editorial: “Sólo puede quedar uno. Diario de un proceso de selección”.
 

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